Incienso para meditar
El incienso lleva acompañando a la meditación desde mucho antes de que existiera la palabra mindfulness. En la práctica budista y en la hindú cumple dos funciones muy concretas: marcar el inicio de la sesión —el olor avisa al cuerpo de que empieza otra cosa— y servir de reloj, porque una varilla dura aproximadamente lo que dura una sentada.
Los aromas de la meditación
- Sándalo. El aroma clásico. Cremoso, cálido y persistente sin resultar invasivo: es el que menos distrae de todos.
- Nag champa. Sándalo con flor de champa y resinas. Más dulce y más envolvente; el más reconocible del mundo.
- Olíbano (frankincense). Resinoso y grave. Es el incienso de los templos, y el que mejor funciona si buscas un ambiente serio y sin dulzor.
- Fórmulas de práctica. Meditación Zen, Reiki, Balance Espiritual y Bendición Buda son mezclas ya orientadas a sesión, útiles si no quieres decidir el aroma cada día.
- Chakras. Para trabajo por centros energéticos, el atadito y las bombitas de los 7 chakras cubren la gama completa.
Cómo integrarlo en la sesión
Enciéndelo unos minutos antes de sentarte, no justo al empezar: la fase inicial de combustión es la más intensa y lo que buscas es el aroma ya asentado. Colócalo detrás de ti o a un lado, nunca de frente, para que el hilo de humo no entre en el campo de visión.
Una varilla de 30-45 minutos cubre de sobra una sentada normal. Si tu práctica es de 10 o 15 minutos, corta la varilla por la mitad antes de encenderla: durará lo justo y no dejarás incienso ardiendo en una habitación vacía.
Para yoga y para trabajo de concentración
En una sala de yoga manda la ventilación: mucho movimiento y respiración profunda piden aroma discreto, así que media varilla de sándalo antes de empezar es suficiente. Para estudiar o concentrarse, los amaderados y resinosos funcionan mejor que los dulces, que a la larga cansan.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor incienso para meditar?
El sándalo, por ser persistente sin resultar invasivo, y el nag champa si prefieres algo más dulce. Si quieres un ambiente más grave y sin dulzor, el olíbano.
¿Dónde coloco el incienso durante la meditación?
Detrás de ti o a un lado, sobre un portaincienso estable y a distancia suficiente. De frente, el hilo de humo entra en el campo visual y distrae.
¿Lo enciendo antes o al empezar?
Unos minutos antes. Los primeros minutos de combustión son los más intensos y conviene que el aroma esté ya asentado cuando te sientes.
¿Sirve el mismo incienso para yoga?
Sí, pero con menos cantidad. En una práctica de yoga hay más movimiento y respiración profunda, así que media varilla y buena ventilación funcionan mejor que una varilla entera.
¿Y para estudiar o concentrarse?
Los amaderados y resinosos —sándalo, olíbano, cedro— aguantan mejor sesiones largas. Los aromas dulces resultan agradables al principio pero cansan antes.
Seguir explorando
Los dos aromas de referencia tienen colección propia: incienso de sándalo y incienso Nag Champa. El resto de la gama está en incienso espiritual. Para empezar, lee cómo meditar con incienso paso a paso y cómo crear un espacio de meditación en casa.